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NOTA INFORMATIVA PARA PADRES


NOTA INFORMATIVA PARA PADRES

Queridos padres y madres,

Me dirijo a ustedes, como padre y como presidente de esta Escuela a la cual represento. Durante muchos años he defendido con ilusión y tesón, la formación humana y deportiva de nuestros hijos a través del futbol y, creo fervientemente en los valores que este bonito deporte puede fomentar en ellos.

Esta escuela con 20 años de historia nació fruto de la ilusión de un grupo de padres que en su día decidieron aunar esfuerzos y energías para ayudar a crecer deportivamente a sus hijos, convirtiéndose en una referencia en las poblaciones y comarcas limítrofes. La escuela siempre estuvo unida por muchos vínculos al Ontinyent CF, al cual tuve el gran honor de pertenecer y ayudar, si bien era una entidad independiente y, que posiblemente la desaparición del Ontinyent CF hubiese arrastrado a la escuela detrás, algo que debería hacernos reflexionar.

Tras la desaparición del Ontinyent CF, un grupo de personas decidieron crear un nuevo proyecto deportivo y, justo en ese momento, nuestro club contactó con miembros de la junta directiva para ofrecerles aunar esfuerzos Y CEDERLES la gestión íntegra del equipo amateur masculino para así competir desde el primer día en Primera Regional, donde militaba nuestro Amateur y, con el consiguiente fin de que la escuela hubiese podido montar un equipo en segunda regional para dar salida a los juveniles con proyección.

En ningún momento, esta escuela puso ningún impedimento al nuevo proyecto deportivo, es más, la escuela renunció a la gestión del Clariano, a pesar de ser ésta una instalación municipal y pública, con la única condición de que nuestros equipos de categoría amateur y juvenil pudieran jugar y entrenar en la instalación municipal.

Finalmente, se pactó la utilización compartida del estadio municipal, donde nuestros ingresos quedaban limitados a las vallas publicitarias en el fondo sur y, la mitad de ese dinero se destinaría directamente para pagar los gastos del uso de las instalaciones del Clariano. Es decir, una gestión fácil, compartida y justa.

Sin embargo, en la temporada que estuvimos ambos clubs compartiendo el estadio se nos asignó el vestuario visitante, se nos prohibió el uso de la sala de prensa y se nos negó la utilización del marcador, entre otras muchas cosas.  A pesar de estas diferencias, la escuela no hizo pública ningún tipo de queja en los medios de comunicación, por no levantar “ampollas” que pudiesen sentar precedentes, puesto que a todos nos une nuestra ciudad y nos une un deporte.

Tras estas desavenencias, la escuela dio un paso atrás, como mandaba el sentido común y, tan solo reclamamos compañerismo, respeto y que se valorará, como merece, el esfuerzo y dedicación de 20 años de una escuela.

Al año siguiente, mientras el Ontinyent 1931 CF llevaba la gestión del Clariano, negaron la entrada a nuestro equipo aficionado para realizar los entrenamientos. Esa misma temporada y con el objetivo de intentar limar asperezas, tomé la decisión de contratar como técnico a su presidente, pero el resultado fue idéntico, un ‘no’ rotundo a mejorar las relaciones y a sentarnos en una mesa para llegar a acuerdos.

Desde entonces, solo se nos ha convocado a una reunión en la que el 1931 presentó un proyecto deportivo para la Ciudad de Ontinyent y, en el que nuestro club debía limitarse a escuchar y a aceptar su propuesta sin poder decir nada. Una proposición, absurda puesto que la escuela ya tiene una estructura que durante 20 años ha demostrado que económicamente funciona perfecta y a nivel deportivo también.

Generalmente, entre clubes existe un código de respeto, por el cual, si uno de los clubes está interesado en un jugador se dirige directamente al club y entre sus coordinadores llegan a un acuerdo. Este código de respeto y de honestidad, no se ha dado en ningún momento por parte del Ontinyent 1931 CF. El 95% de sus jugadores se han formado en el CD Ontinyent y han salido de nuestra escuela sin ningún tipo de acuerdo, ni contraprestación. No obstante, para nosotros seguirán siendo nuestra familia y siempre tendrán las puertas abiertas para volver al club si así lo desean por el motivo que sea.

Todos los jugadores de cualquier club firman una ficha federativa que conlleva unas obligaciones y normas que se deben cumplir, de ahí que si un jugador quiere irse a otro club, solo puede hacerlo mediante acuerdos entre clubes. Desde el CD Ontinyent siempre ha sido así la gestión con cualquier club, pero ante la indefensión a la que hemos llegado con el Ontinyent 1931 CF, cuando se realiza un esfuerzo tan importante en formar jugadores competitivos que puedan seguir haciendo grande nuestra escuela y ves que no se están cumpliendo las normas de la FFCV, solo queda ampararse en ellas.

El reglamento de FFCV consta de 313 artículos, además de varias disposiciones, en un libro de 193 páginas. Este reglamento es público y todos pueden acceder a él. Entre esas disposiciones destacamos en concreto las siguientes:

  1. Se prohíbe terminantemente hacer ir a entrenar a jugadores de otro club sin el consentimiento del club propietario de la ficha federativa.
  2. Se defiende en todo momento la labor de las escuelas de fútbol base para evitar injusticias y proteger los derechos de formación y existen unos derechos de formación.

Desde el CD Ontinyent se presentó un recurso a la FFCV, ya que algunos jugadores pertenecientes a nuestra escuela con ficha federativa firmada estaban entrenando en el Ontinyent 1931 CF sin consentimiento de nuestro club. Esa es la retención que se redacta en el artículo publicado.

La FFCV dictó resolución dando la razón al CD Ontinyent y dejando claro que los jugadores solo podrían abandonar el club con previa negociación de ambas partes y, de no ser así, deberían seguir defendiendo al club con el que firmaron la ficha federativa en la que adquirieron estas obligaciones.

Quiero informar que finalmente se pudo negociar la salida de estos jugadores y que ahora mismo están donde ellos decidieron. Jugadores que han estado en nuestra escuela durante muchos años, que se han formado como personas y como deportistas gracias el esfuerzo y dedicación de los numerosos miembros del club y a la gestión ecónomica de sus juntas que siempre han aportado dinero de Sponsors para poder llegar a fin de mes.

Afortunadamente, no hubo que lamentar ningún lesionado durante sus entrenamientos con el Ontinyent 1931 CF, pues quiero informarles, que no hubiesen tenido cobertura médica, puesto que la mutualidad que la escuela paga por sus jugadores solamente da cobertura el Club Deportivo Esport Base Ontinyent.

Recientemente, un medio de comunicación de Ontinyent publicó un artículo descalificando a la escuela por su forma de actuar, tachándonos de inmorales.

 La moralidad son las normas y costumbres que se consideran buenas para dirigir el comportamiento de las personas y es, precisamente, lo que debe primar en un buen periodista cuando redacta una noticia que, en este caso, ni siquiera fue contrastada la información con nuestro club para su correcta redacción, lo que denota la falta de objetividad periodística. 

Defender los derechos de un club no es inmoral. Lo inmoral es transmitir información manipulada y no contrastada que puede herir sensibilidades y crear enemistades.

Quiero agradecer públicamente el esfuerzo a todos los miembros la actual junta directiva y a todo el cuerpo técnico, en especial a Pascual Donat, Carlos Sempere, Ángel Guarner, Pepe Garcia y José Molla, que desde la dirección técnica reciben presiones día a día y, pido a los padres, que valoren su esfuerzo, así como el esfuerzo de nuestros entrenadores.

  La gestión técnica la valoro como muy buena y a los números me remito. Este año la escuela posiblemente llegue a tener alrededor de 350-360 jugadores , los campus se han podido contar por éxitos y son indicadores objetivos de demuestran que se esta trabajando en la dirección correcta.

También, aprovecho para agradecer la entrega de nuestros delegados, que siempre están ahí desinteresadamente ayudando a sus equipos y dando cariño a nuestros hijos, sin cobrar nada a cambio.

A pesar de todo, la escuela sigue y seguirá trabajando unida, por un gran objetivo que es la formación de jugadores y, sobre todo, su educación a través del deporte.

Con este comunicado, no pretendo levantar ampollas, ni herir sensibilidades, solamente intento contextualizar e informarles de todos los hechos acontecidos durante estos últimos dos años.

Espero y deseo que todo esto que hoy nos separa algún día pueda unirnos. Ruego entiendan que, como presidente, solo defiendo los intereses de esta escuela. Jamás he intentado sacar beneficio de ello y espero, tampoco, ganar enemigos tras este comunicado.

Como padre, como presidente y como aficionado, solo hay una palabra que resuena en mi cabeza y es Ontinyent. El respeto es y siempre será para caminar en la dirección correcta.

 

Atentamente presidente,

 

 

 

 

 

 

 


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